Sobre el “Proyecto Esferas”, astrólogos y el patrimonio arqueológico

La publicación del reportaje “Municipalidad de Osa delega en astrólogo español proyecto de esferas ticas”, escrito por el periodista de La Nación Álvaro Murillo, ha dado a conocer una situación que se ha venido denunciando en las redes sociales desde el mes de abril de este año. Una situación que ha generado preocupación, indignación y desasosiego entre los especialistas que trabajamos con el patrimonio arqueológico del Sur de Costa Rica.

En abril de este año, el astrólogo Vicente Cassanya, director ejecutivo del “Proyecto Esferas”, me propuso como invitada especial del proyecto.  Después de escucharlo, buscar información y dar seguimiento a las ideas que pregonaba en la página web decidí no aceptar la invitación. También tomé la decisión de dar a conocer lo que desde mi punto de vista implicaba la decisión política de la Municipalidad de Osa de delegar en el Sr. Cassanya un proyecto vinculado con el patrimonio arqueológico de Costa Rica.

Rechacé vincularme a este proyecto porque el patrimonio arqueológico no puede ser usado como pretexto para negocios que benefician a unos cuantos ni para construir imágenes públicas de personajes “pseudo-altruistas”.

Sin conocerlo personalmente, pero sabiendo que el mundo del Sr. Cassanya es el de los horóscopos, las cartas astrales y la pseudo-investigación de fenómenos singulares, me empecé a preocupar. No se trataba de un filántropo de trayectoria conocida. Tampoco una persona de gran conciencia social o ambiental. Lo suyo era más el negocio y la venta de una imagen “espiritual”. Ahí no había sustancia que garantizara beneficios para la investigación, la protección, la conservación y la puesta en valor de las esferas y de los sitios arqueológicos a los que están asociadas. Al contrario: sus opiniones me parecieron desde el principio nocivas y muy perjudiciales. Percibí que este proyecto traería división, desconfianza y que debilitaría los frágiles procesos que se estaban construyendo en la región a partir del patrimonio arqueológico.

Además, desde el principio percibí que el proyecto tenía un trasfondo económico dudoso. Dudoso en el sentido de que el objetivo era llevar gran cantidad de gente a la región, independientemente de si esto era pertinente o no, de si estaban las condiciones de infraestructura para recibir a cientos de personas en los sitios arqueológicos de la región. Me pareció de una total improvisación y de falta de criterios técnicos en cuanto a manejo del patrimonio como producto turístico.

Tampoco quise ser participe de una iniciativa que salía de la nada. Un proyecto que ignoraba a una institución vital en la gestión del patrimonio arqueológico del país, como lo es el Museo Nacional de Costa Rica.

No podía entender que la Municipalidad de Osa estuviera impulsando una iniciativa con un extraño, y que su socio en la protección del patrimonio arqueológico desde principios de los años noventa- el Museo Nacional- no estuviera siendo informado. Esto era inexplicable, especialmente porque en ninguna otra parte de Costa Rica, el Museo Nacional se ha volcado tanto con la comunidad como en Osa. ¿Cómo podía crearse una iniciativa orientada al “desarrollo de Osa” y a dar a conocer las esferas al mundo sin la participación de la institución encargada de investigar y manejar este patrimonio?

Tampoco me pareció acertado que se fuera a impulsar una visión sobre las esferas donde todos los puntos de vista tienen igual valor. No están proponiendo un enfoque científico. Al contrario; lo científico constituye un problema porque limita las visiones “abiertas” que acompañan al proyecto. Pretenden que toda la investigación de años, que múltiples esfuerzos profesionales se ubiquen al mismo nivel y con la misma valía de quienes especulan sobre las esferas. Atlántida, conexiones transoceánicas, extraterrestres, “misterios sin resolver”; todo con el mismo valor bajo el pretexto de mentes “abiertas y no-excluyentes”.

Por otra parte, no me parece correcto legitimar acciones que promueven una idea de desarrollo basado en el asistencialismo y la figura personalista, con millonarios que posan junto a los pobres o que usan a la región como escenario de teatro “buenista”. En el Sur de Costa Rica hay muchos problemas de desempleo, pobreza y falta de oportunidades. Sin embargo, discursos como este no construyen nada a largo plazo, mas que dependencia y actitudes cacicales que ya han hecho mucho daño a la región.

En las últimas semanas el Sr. Cassanaya y asociados han iniciado una fuerte campaña de mercadeo para construir imagen pública y vender el “Proyecto Esferas”. Las fotos del Señor Cassanya entregando donaciones de dinero recolectado en un baile, o de niños agradeciéndoles sus dádivas, recuerda a las viejas imágenes de personajes coloniales que necesitan un pueblo pobre donde esparcir su “filantropía”.

Costa Rica debe manejar una imagen seria sobre el patrimonio arqueológico basada en el conocimiento científico y en una gestión basada en criterios técnicos. En el caso particular de los sitios con esferas de piedra que se quieren proponer como Patrimonio Mundial ante la UNESCO, este tipo de enfoques son muy perjudiciales.

Las esferas de piedra y todo lo que está asociado a ellas son patrimonio arqueológico: son parte de la historia y del pasado colectivo de la región, y los científicos las estamos estudiando. No pueden ser juguetes de pseudo-científicos ni de aficionados. Tampoco pueden ser pretexto para el lucro de unos pocos.

En Osa, al igual que en otras partes de Costa Rica hay inquietud y existe una fuerte demanda social para que el recurso arqueológico sea parte del desarrollo local. Es difícil seguir justificando la manera actual de gestionar este patrimonio por parte del Estado. El Museo Nacional y las otras instancias vinculadas al patrimonio arqueológico deberían tomar el “Proyecto Esferas” como lección. Lección para ocupar los espacios que les corresponde y no dejar puertas abiertas a oportunistas que se aprovechan de la debilidad institucional y de la lentitud de las respuestas a las demandas de la sociedad, especialmente de las regiones más necesitadas.

El patrimonio arqueológico y cultural que posee el Sur de Costa Rica es extraordinario. Ya es hora de dar los pasos necesarios y articular una estrategia conjunta entre organismos internacionales, gobierno central,  municipalidades y grupos locales para que este patrimonio se incorpore activamente en el desarrollo. El Sur de Costa Rica, la región Brunca, no tiene por que ser la que presenta los índices más bajos de desarrollo humano en el país. Es una región rica en recursos. La empobrecen quienes la gobiernan.

NOTA: Texto publicado originalmente en la sección blog de mi página en la Red Mexicana de Arqueología. http://remarq.ning.com/profiles/blogs/sobre-el-proyecto-esferas-los-astr-logos-y-el-patrimonio-arqueol

4 comentarios

  1. Favor desechar la primera entrada,se fue con muchos errores).

    La astrologia y muchas actividades conexas,pese a que pretenden sean consideradas serias y ancladas en la historia de la humanidad ,en verdad no son siquiera pseudociencias -que podrian tener un poco de sustento aunque equivocado. La astrologia nace en la antigua Babilonia -con fines sacerdotales- con la creacion artificial
    de figueras imaginadas (constelaciones) en la boveda celeste conjugando estrellas distintas con lejanias de muy diversa indole ( ninguna en el mismo plano),pero que aparentaban estarlo.
    Como se conoce en astronomia las estrellas no son fijas,sino que se mueven,se deplazan y las “constelaciones”artificiales no existen mas que como imaginacions y carecen de todo poder que les otorga la charlataneria denominada “astrologia” ,amen de que los babilonios solo conocian las supuestas constelaciones en el hemisferio Norte.
    Este antiguo pueblo no conocieo nada del Tropico ni del Hemisferio Sur, en donde-por simple extrapolacion -los antiguos marinos imaginaron otras constelaciones que no suelen ser mencionadas por los “astrologos”.
    Lamentablemente cuando el ser humano cuando no puede dar explicacion logica a las cosas naturales o artificiales , las rodea de misterios,las mixtifica y les asigna origenes hipoteticos que nada tienen que ver con la realidad que estudia la historia, la astronomia y la arquelogia.
    Me uno a la justa protesta de la comentarista y solicito al Museo de Costa Rica y a las catedras de arqueologia de las universidades nacionales pronunciarae al efecto en resguardo de la seriedad cientifica.
    MSc. Jorge Poveda.

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  2. Buenas Doña Ifigenia, espero que se encuentre muy bien, he estado siguiendo su trabajo desde hace un tiempo y me parece excelente, la presente es para solicitar su opinión sobre la iniciativa de ley “Declaratoria de las esferas indígenas precolombinas como símbolo patrio” Expediente N.º 18.105, dónde se incluyen 4 artículos:
    ARTÍCULO 1.-
    Decláranse las esferas indígenas precolombinas como símbolo patrio.
    ARTÍCULO 2.-
    Declárase de interés público y cultural el estudio, investigación, protección,
    conservación, restauración y recuperación de las esferas indígenas
    precolombinas.
    ARTÍCULO 3.-
    Instrúyase al Ministerio de Educación Pública para incluir en los temarios de
    estudio correspondiente a las esferas precolombinas como símbolo patrio.
    ARTÍCULO 4.-
    Se autoriza a las instituciones del Estado, entes autónomos, municipalidades,
    universidades públicas y organizaciones internacionales y no gubernamentales, a
    destinar fondos e inversiones para la protección y conservación de las esferas
    precolombinas, siempre que cuenten con la aprobación del Museo Nacional.
    Le agradezco de antemano su atención y la insto a seguir con el excelente y ejemplar trabajo que realiza, saludos

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    • José: Muchas gracias por sus generosas palabras. Con respecto a la opinión que me pide sobre la iniciativa de la ley de declaratoria de las esferas precolombinas como símbolo patrio quiero decirle que me parece una buena iniciativa.
      A pesar de que me parece un buen esfuerzo, voy a serle sincera: nunca he sido partidaria del manejo identitario ni nacionalista de la arqueología. Para mí los símbolos patrios tienen un trasfondo que no me gusta, porque desgraciadamente son usados política y partidistamente, especialmente en momentos delicados. Por eso considero que la Historia, especialmente la Historia Precolombina debe estar fuera de estos vaivenes.
      No obstante, si esto sirve para investigar mejor, conservar, proteger y poner en valor el patrimonio pues bienvenido sea. Yo insisto en que las esferas son un medio, no un fin. Un medio para generar una gestión integral de ellas como objetos patrimoniales y de todo lo que está asociado a ellas y a la gente que las fabricó y usó. Con todo lo que está asociado a ellas me refiero a los sitios arqueológicos, a los otros restos que forman el contexto que les dio sentido social y a los paisajes culturales de los que formaban parte. Asimismo, incluyo aquí a las comunidades actuales que viven en el mismo lugar de la antigua gente de las esferas.
      Al aislar a las esferas y situarlas en un lugar privilegiado respecto al resto de elementos arqueológicos se crea una distorsión. Y es que las esferas no se pueden entender en sí mismas. Son singulares, pero la singularidad se las da el contexto social, económico y político en los que estaban y están insertadas. Es bueno que sean un símbolo, pero ese símbolo tiene que tener un contenido social e histórico. No puede ser un símbolo vacío que se llena por nuevas ideologías o por intereses políticos y/o económicos.
      Algo fundamental, necesario, imprescindible y vital es un nuevo marco legal para el patrimonio arqueológico del país. Esto sí es necesario porque actualmente, por más declaratorias que se den, no se puede ir más allá de los objetos y de la relación Museo-Objeto arqueológico. Es fundamental un cambio en la manera de concebir el patrimonio arqueológico, cambiar el modelo de gestión, darle un enfoque integral para que pueda ser parte de los procesos de desarrollo nacional, regional y local.Y para esto es lo que tienen que servir las esferas; como motor de cambio, como justificante y justificador. No son para colocarlas en un pedestal y crear discursos sin contenido. Esa es mi opinión.

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