Regalos de la vida y de la arqueología: un amanecer de abril en Finca 6

Sombras en Finca 6 copia

Sombras alargadas en Finca 6 al amaneces en abril del 2014. Foto: I. Quintanilla.

El 12 abril y el 30 de agosto de cada año sucede algo muy especial en Finca 6. Estos días -y unos dos o tres días antes y después- el sol “sale” alineado con el conjunto de esferas que se conserva en su lugar original, es decir, tal y como las dejaron los indígenas que vivieron y usaron el sitio hace unos 1000 años.

Tuve la gran suerte y el privilegio de estar durante nueve días documentando este fenómeno. Uno de esos días, en el mes de abril viví una experiencia sensorial muy especial. Mientras Diego, el fotógrafo profesional, se afanaba en tomar las fotos que  necesitaba para mi libro, yo y otros acompañantes caminábamos de aquí para allá.  En un momento -5:45-5:50 de la mañana- fuimos bañados por una luz dorada y nuestras sombras se alargaron 10, 11, 12 y mas metros. Nos parábamos a la par de una esfera y nuestras sombras alcanzaban a la que estaba a 11 metros de distancia. Era muy impactante la luz, las sombras, el paisaje….El lugar se transformó en algo diferente al de color verde rabioso tropical del resto del día.

A medida que lo pienso, y veo y re-veo las fotos de esos días, me convenzo de que lo que acontece con estos alineamientos no sólo es lo que el antropólogo Federico Guevara me ayudó a descubrir recientemente –que el sol sale alineado a las esferas en las dos fechas en que el sol está en el cenit en esta zona intertropical-.

Creo que esta salida del sol alineado con las esferas y todo lo que pasa a partir de las 10:30 de la mañana, cuando las esferas empiezan a proyectar una sombra cada vez más concéntrica hasta reducirla a un circulo menor al diámetro de ellas, está unido a diversas experiencias sensoriales que debieron haber vivido las personas que hicieron y pusieron las esferas de Finca 6.

Finca 6 luz y sombra

El sol entre las esferas del alineamiento de Finca 6 en abril del 2014. Foto: I. Quintanilla.

Ahora no les voy a contar otra de las experiencias sensoriales; la del sol blanco en forma de disco perfecto gracias a la bruma que observamos dos veces. Por ahora comparto con ustedes estas reflexiones porque necesito pensar e ir mas allá. El dato es el dato, pero que hermoso es vivir esta parte de la arqueología que nos lleva a situarnos en otros tiempos, en otras memorias. Envidio a la gente indígena que vivió esto. Yo solo puedo ver pedacitos, y aun así estoy feliz con lo poco que he encontrado.

Si les gustó este post y quieren saber más sobre esto, aquí dejo el enlace al post que escribí antes de esto y que trata sobre el efecto del sol cenital y las sombras de las esferas:

https://ifigeniaquintanilla.com/2014/09/01/sombras-sol-y-esferas-una-combinacion-perfecta/

 

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7 comentarios en “Regalos de la vida y de la arqueología: un amanecer de abril en Finca 6”

  1. Flor de María Barrantes Soto Dice:

    qUÉ EXPERIENCIA MARAVILLOSA VIVIÓ USTED CON SUS COMPAÑEROS- Usted dice que envidia a la gente indígena que vivió esto hace muchísimos años, y aunque sea grotesco lo que le d iré, siento que es una verdad. Le diré, tendrían los indios el cúmulo de conocimientos que usted tiene al respecto para poder hacer un balance entre la vida moderna y la antigua, y palpar esas diferencias abismales que existen entre una época y otra? No la tenían, estaban en sus inicios. No dudo de que el pueblo indígena tenía buena sensibilidad, una sensibilidad para cosas hermosas que no tenían con qué compararse. Usted tiene una sensibilidad comparativa, en su recorrido, que no sé si ha sido mucho o poco, ha tenido la oportunidad de establecer diferencias, comparaciones culturales, paisajistas, que le hacen ver las maravillas de la Creación con un enfoque lleno de sensibilidad, histórico y cultural. Así es que es a usted y todos aquellos que llevan a cabo labores similares a la suya, a los que hay que envidiar. Muchas gracias por compartir eso tan hermoso con nosotros. Dios la bendiga.
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    • Ifigenia Quintanilla Dice:

      Flor de María: muchas gracias por su generoso comentario. En el recorrido de mi vida he aprendido algo que considero muy importante: he aprendido a ver, a mirar; a mirar con mi mirada y con la mirada de otros. De verdad que ha sido un largo recorrido en el que he tenido la suerte de ir y de volver. Cuando estuve por primera vez en Finca 6, en 1991, veía el sitio y veía pocas cosas. Han tenido que pasar casi 24 años para tener la mirada entrenada, para poder ver un poco más allá y mas acá también. Gracias de nuevo por sus palabras.

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  2. jenio171 Dice:

    Me encanta su adelanto de descubrimiento y reflexión, en proceso. Al leerla siento que viene de mucho mas adentro que su mero conocimiento científico-antropológico, a pesar de que esta visión haya sido en parte motivada por su estudio. Creo cuando miramos esa parte de la vida de los antepasados que no conocimos, con respeto, con admiración y con humildad, de algún modo descubrimos ‘conexiones’ inexplicables en palabras, pero que nos facilitan comprender una pequeña parte de los ‘misterios’ de otras épocas. Estos objetos, en su lugar de origen y creación, nos ayudan a percibir esa conexión mas allá de la ciencia por si misma, como en el ejemplo que usted nos cuenta del misterio y el descubrimiento de efectos de la luz en unos minutos/momentos tan únicos de unos pocos días al año. Puedo imaginarme que en algún lugar, ahí medio escondidos entre las hojas de platanillas y entre las piedras, están esos ojos de los indígenas antepasados, los creadores de las esferas, gozando felices tambien al ver a Ifigenia ante la admiración de esos efectos y momentos, fuera de calendarios y de explicaciones tecnológicas.

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  3. Laura Robles Dice:

    Ifigenia, es un orgullo decir que ese abril, ahí estuvimos, una experiencia mágica y maravillosa que pudimos compartir con usted. Transcribiendo lo que usted comparte, efectivamente fuimos bañados por una luz dorada y nuestras sombras se alargaron, existía tanta magia mística en ese momento que permitía arrojar una transformación pura de historia, de estudios, cuestiones realmente valiosas para una investigadora de su calibre, no es solo una investigación un análisis; es la vida propia que nos presta momentos mágicos que permiten llegar lejos y buscar respuestas a todo lo que nos rodea. Admiro mucho su trabajo, su entrega a la vida y al descubrimiento de quienes somos!!!!!!!!!

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    • Ifigenia Quintanilla Dice:

      Estimada Laura: Sí, que suerte fue encontrarla a usted y a sus amigos en Sierpe, y que ustedes tuvieran el deseo de madrugar para ir a Finca 6. Muchas gracias por su comentario. Ojalá haya ocasión de compartir otros amaneceres en Finca 6. Valió la pena haber ido una vez y valdrá la pena ir otras veces.

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