Esta es la esfera más grande de todas las documentadas en el Sur de Costa Rica. Sus 250 centímetros de diámetro y sus aproximadamente 15 toneladas la convierten en el ejemplo de monumentalidad que alcanzaron algunas de las esculturas esféricas de esta parte del mundo. Desgraciadamente, la exposición al ambiente y los cambios bruscos de temperatura han provocado múltiples exfoliaciones o perdidas de fragmentos superficiales que están provocando su deformación. Al ritmo que avanzan estas perdidas, la que ha sido la mayor escultura precolombina del país, se convertirá en una piedra deformada.
Actualmente no se ha llevado a cabo ninguna acción para detener el deterioro; al contrario cada día está más expuesta y menos protegida. Por su importancia, esta esfera debería ser declarada «emergencia nacional» y se debería de convocar a expertos internacionales para que hagan un diagnóstico profesional que permita detener el deterioro y garantice su conservación a largo plazo. Nuestro país no ha demostrado capacidad de gestión ni de toma de decisiones con este tesoro patrimonial. Si no hay capacidad ni recursos se debería compartir la responsabilidad con otras instancias locales, nacionales e internacionales. ¡Las actuaciones que requiere esta esfera no pueden esperar!








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