Categorías
Conjunto escultórico de la Gran Chiriquí Escultura precolombina de la gran Chiriquí Esferas de piedra precolombinas Patrimonio cultural Sitios arqueológicos con esferas Sitios con esferas como patrimonio mundial

Hablemos de las esferas y de lo que es patrimonio mundial en el Diquís

Ultimamente se habla mucho acerca de las esferas de piedra, y eso está bien. Durante mucho tiempo estuvieron invisibilizadas para gran parte del pueblo costarricense, y ya era hora de que se les diera el valor que les corresponde como parte del patrimonio arqueológico del país.

Sierpe 2 parque
Mas de un 95% de las esferas fueron removidas de su lugar original. Durante mucho tiempo han sido parte del decorado de espacios públicos o de viviendas particulares. En muy pocos sitios arqueológicos se conservan esferas sin mover. Esto los convierte en lugares de gran valor patrimonial. Esfera en parque público de sierpe. Foto: Diego Matarrita.

Tanto interés en las esferas tiene que ver con la declaratoria de cuatro sitios con esferas como patrimonio mundial por parte de UNESCO. Ha habido mucha cobertura de los medios de comunicación desde que el pasado mes de junio se otorgara este reconocimiento a Costa Rica.

El próximo miércoles 13 de noviembre se colocará la placa indicativa de Finca 6 como uno de estos sitios de patrimonio mundial. Tener esta placa es algo muy apetecido y constituye un gran logro para el país. Por lo tanto, el acto que se realizará en Finca 6 será todo un acontecimiento político y cultural.

patrimonio mundial logo copia
Logo de los sitios que obtienen la declaratoria como patrimonio mundial de la Organización de las Naciones UnIdas para la Educación, la Ciencia y la Cultura -UNESCO-.

Es curioso pero mucha gente cree que la declaratoria de patrimonio mundial es para las esferas de piedra precolombinas. De hecho en algunos lugares les han puesto esa identificación, pero esto no es correcto. Las declaratorias de patrimonio mundial no se le dan a objetos; se le da a propiedades con elementos patrimoniales.

esfera para encabezado
Las esferas precolombinas no han sido declaradas patrimonio mundial. No pueden serlo como elementos individuales. Lo que si es patrimonio mundial son cuatro sitios arqueológicos con esferas de Osa. Foto:Diego Matarrita.

El Centro de Patrimonio Mundial de la UNESCO declaró cuatro sitios arqueológicos ubicados en el Cantón de Osa –Finca 6, Batambal, Grijalba y El Silencio- como patrimonio cultural mundial. Estos, solo estos, serán los que podrán lucir esta placa.

Además de la confusión sobre a qué fue lo que se declaró patrimonio mundial, también existe inquietud acerca de cuál es la categoría de los otros sitios arqueológicos con esferas y de las esferas movidas de su lugar original. La única categoría que queda para ellos es la de “patrimonio arqueológico nacional” y para las esferas como elemento individual la de “símbolo patrio“.

encabez4
Las esferas precolombinas no han sido declaradas patrimonio mundial. No pueden serlo como elementos individuales. Lo que si es patrimonio mundial son cuatro sitios arqueológicos con esferas de Osa. Foto: I. Quintanilla.

Esto no quiere decir de ninguna manera que no tienen valor mundial. Lo que pasa es que quienes elaboraron el expediente de la candidatura decidieron presentar cuatro sitios porque consideraron que eran representativos del fenómeno de las esferas y de las sociedades de tipo cacical, que es como se identifican a las que hicieron estas esferas y los otros elementos que las acompañan.

Alineamientos de Finca 6
Finca 6 con sus alineamientos de esferas y sus montículos Es uno de los cuatro sitios de patrimonio mundial. Foto: Diego Matarrita.

Aparte de los cuatro sitios ahora patrimonio cultural mundial hay muchos otros con y sin esferas de piedra que son de gran importancia y de gran valor patrimonial. Ahora empieza la tarea de conservar la placa de UNESCO cumpliendo con los compromisos adquiridos en el expediente de candidatura. Además, continúa la tarea de investigar más, de proteger adecuadamente y principalmente de poner en valor los más de 4 000 sitios arqueológicos que están registrados en el país.

Finca 6, Grijalbe, El Silencio y Batambal son el principio, de ninguna manera el final. Hay mucho por hacer todavía en la arqueología de Costa Rica.

Categorías
Conjunto escultórico de la Gran Chiriquí Escultura en piedra Escultura precolombina de la gran Chiriquí Esferas de piedra precolombinas Sitios arqueológicos con esferas Sitios con esferas como patrimonio mundial

Sombras, sol y esferas: una combinación perfecta

Las esferas precolombinas del Diquís son más que una forma perfecta, o casi perfecta. Son más que un fino acabado, o una textura rugosa. Son más que volumen, mas que monumentalidad, más que un tamaño grande o uno pequeño.

Son objetos activos que actúan, se mueven o cambian de acuerdo con el lugar dónde están, de acuerdo con la luz,  si es de día o de noche. Sus tamaño, sus acabados, dónde estén, y cómo estén, las muestran de manera diferente, a la vez que las individualizan y las convierten en portadoras de información relevante.

Esferas con sombra
Esfera del Parque de Palmar Sur, Osa, fotografiada el 30 de agosto del 2014. Foto: Diego Matarrita.

Si un 30 de agosto una esfera de acabado fino y tamaño monumental recibe la luz mañanera se mirará como la de la foto. Es la misma esfera de cualquier día, solo que el 30 de agosto-uno de los dos días del año del sol cenital– habrá un movimiento de sombra que la mostrará diferente.

La foto muestra lo que Diego Matarrita -el fotógrafo que me ha acompañado a documentar las esferas- y yo vimos el pasado sábado. Vimos la sombra moverse hasta que las ramas de unos arboles taparon el sol y suspendieron el efecto visual. De haber seguido siendo alcanzada por los rayos del sol ésta esfera se hubiera visto como las siguientes:

Esfera Parque palmar sur agosto 2014

Esferas que reciben la luz del sol; esferas ocultas por arboles, edificios o bodegas. Depende de cómo estén las podemos ver actuar. Según cómo las hayan colocado en tiempos precolombinos, o cómo las hayamos colocado ahora, podremos conocer sus secretos.

Esferas palmar Sur agosto 2014 2
Esferas del Parque de Palmar Sur, Osa, a las 11:50 del 30 de agosto del 2014. Foto: I. Quintanilla.

Secretos de un día, secretos que se revelan por la luz, y según la luz. Secretos no tan secretos si hay observación, paciencia y personas generosas que comparten sus observaciones y conocimientos. Gracias Federico Guevara por el inquieto espíritu de investigación, por descubrir este secreto y por dármelo generosamente. Gracias Don José Alberto Villalobos por ayudarnos a ver más y a corroborar lo descubierto por Federico. Este viaje de agosto ha sido revelador y ahora ya podemos entender  lo que pasa el 12 de abril y el 30 de agosto de cada año cuando el sol “sale” en la misma dirección de las esferas del alineamiento de Finca 6. El sol cenital de cada año fue “fechado” a partir del alineamiento de las esferas y la salida del sol en la misma dirección.

IMG_1118
“Salida” del sol a las 5:44 de la mañana el 29 de agosto del 2014 en Finca 6 en la misma dirección del alineamiento de esferas. Foto: I. Quintanilla.
Categorías
Biografías de esferas Conjunto escultórico de la Gran Chiriquí Escultura en piedra Escultura precolombina de la gran Chiriquí Esferas de piedra precolombinas Esferas en riesgo Lo que pienso de ...

De cuando Villachica pidió una esfera, y se la dieron

La mayoría de la gente ve las esferas de piedra, y poco saben sobre sus historias; sobre las razones que provocaron que estén en determinado lugar, que estén deterioradas o cuidadas, que se conserven en el último lugar donde la dejaron los indígenas precolombinos, o que estén decorando un jardín o tiradas en medio campo.

Esfera Uvita
Esfera de Bahía Ballena, Uvita, Osa. El dulce encanto del abandono. Foto: I. Quintanilla, abril del 2014.

De la historia particular de cada esfera poco se conoce porque no se han estudiado ni conservado como objetos con historia. Han sido vistas como “bienes muebles“, como cosas que se llevan de un lugar a otro, donde cada traslado hace que se pierda su historia anterior. Y es que la historia de un objeto dice mucho sobre él, pero también de la gente que le dio vida mediante el uso o el desuso, de la gente que lo apreció, lo abandonó y hasta lo destruyó.

Hoy quiero contar una triste historia. Es la de una esfera “invisible“, de una de esas esferas que están ahí y que pocos ven, y si las ven es para una foto rápida.

La esfera de la historia tuvo una vida “gloriosa” hace unos 50 años. Sin embargo, hace unos 10 años fue “degradada” y enviada a un lugar donde no fue pedida, ni buscada, ni apreciada por la gente con las que hoy convive.

Sierpe
Esfera del parque de Sierpe, Osa. Foto Diego Matarrita, abril del 2014.

La esfera de la historia mide cerca de 160 cm de diámetro, está fabricada en roca de tipo gabroide, como la mayoría de esferas del Diquís y también, al igual que la mayoría de esferas de esta región, es de forma simétrica y de acabado fino.

Sierpe 2 parque
Esfera del parque de Sierpe, Osa. Foto: Diego Matarrita, abril del 2014.

Esta esfera tuvo sus días de gloria cuando la administración de la Compañía Bananera de Costa Rica -el nombre para el país de la United Fruit Company– decidió extraerla de una de las fincas bananeras donde formaba parte de un sitio arqueológico hoy desconocido y colocarla en la entrada de la “zona americana” de Palmar Sur.

En cada área de plantación, la United, tenía una “zona americana“. Era el espacio exclusivo para los altos mandos de la administración bananera. Era zona de acceso restringido para el resto de los mortales, salvo para cocineros, jardineros y para el servicio en general. En la “zona americana” estaban las casas grandes, el club con su cine, su bar, los grandes y cuidados jardines; ahí se concentraba el poder. Un poder encerrado en un mundo blanco, simétrico, limpio que se ejemplificaba en un paisaje tropical dominado por el orden y el progreso.

Antiguo Club Palmar Sur
Antiguo club social de la zona americana de Palmar Sur. Ahí había un gran salón con bar y cine, tenía un “bowling” o boliche y era el lugar de encuentro para la administración bananera. En el 2009 la Municipalidad de Osa lo restauró y ahora se usa para actividades sociales y culturales. Foto: Diego Matarrita, abril del 2014.

Ahí, en la entrada principal de la “zona americana” de Palmar Sur, estaba la esfera de la triste historia. Una esfera admitida en el mundo blanco, que decoraba y marcaba el lugar. No tengo a mano una foto de este tiempo de gloria. Tampoco la tengo de su período de “decadencia” cuando la Compañía Bananera se fue de la región y la “zona americana” dejó de ser lo que era.

Desde 1985, cuando la Compañía Bananera se fue, hasta el 2005 la esfera estuvo en la misma base de cemento que le habían construido en los años sesenta. A veces los jardines circundantes estaban cuidados; otras veces la vegetación crecía y la ocultaba un poco, pero ahí seguía como un recuerdo vivo de una parte de su historia, de la historia de Costa Rica y también del mundo capitalista y sus procesos.

En el 2005 la vida de la esfera de la triste historia cambió. Según parece, los funcionarios del Museo Nacional de Costa Rica encargados de proteger el patrimonio cultural del país necesitaban equipo pesado para mover y trasladar una serie de esferas que consideraban que estaban en riesgo. El alcalde municipal de ese momento -un señor de apellido Villachica del pueblo pequeño de Sierpe- les facilitó la maquinaria y pidió a cambio, o como favor, una esfera para su pueblo.

A Villachica no le dieron una de las que estaban en riesgo -seguro eran pequeñas o estaban rotas o agrietadas- No, le dieron una grande y bonita. No estaba en riesgo, sólo estaba un poco abandonada, pero a diferencia de la gran mayoría de esferas tenía una base de cemento y estaba incorporada al paisaje de Palmar Sur. Eso no importó para tomar la decisión. Cuando se es funcionario público, se tienen “potestades de imperio” y principalmente si se tiene un cargador, cadenas de acero y un alcalde complaciente todo se decide con facilidad.

Dicen mis amigos de Sierpe que ellos solo vieron llegar una vagoneta y que en unos momentos había una esfera depositada en el parque. Nadie la esperaba. Ni una base de cemento, ni un parque adaptado para lucirla y recibirla. Tampoco estaban los niños de la escuela para la foto, ni las fuerzas vivas del pueblo para aplaudir y agradecer el regalo. Ahí la dejaron, sin mediar palabras ni condiciones y se olvidaron de ella.

Sierpe parque 3
Otra vista de la esfera del parque de Sierpe. Foto: Diego Matarrita, abril del 2014.

Ahora, en abril del 2014, la esfera de la triste historia luce cada vez más abandonada. Nadie recuerda sus tiempos de gloria en la “zona americana“, ni nadie pide cuentas de por qué está ahí y así. Bueno, yo estoy pidiendo cuentas.

Por suerte los objetos, las esferas de piedra, viven en nosotros y somos nosotros quienes les damos sentido y significado. Por eso, porque me da pena y porque la esfera no tiene alma, ni voz para gritar por la injusticia cometida es que escribo esto hoy. Y es que desde el 2005 estoy atragantada por este desatino y porque cada vez que voy a Sierpe no dejo de mirar esta triste y abandonada esfera que no merece el trato que se le ha dado.

 

Categorías
Biografías de esferas Escultura en piedra Escultura precolombina de la gran Chiriquí Esferas de piedra precolombinas Esferas en riesgo Lo que pienso de ... Sitios arqueológicos con esferas

¿Se puede orar por una esfera?

¿Se puede orar por una esfera?
Esfera del Sitio El Silencio- 250 cm de diámetro y 15 o 20 toneladas de peso. Osa. Foto: Diego Matarrita (18 de marzo del 2014)

Cada vez que voy a visitar la esfera del sitio El Silencio- la más grande de todas, la esfera emblema de todas las demás- se me rompe el corazón. Cada vez que voy a verla le falta un nuevo pedazo; cada vez que la visito tiene un poco menos de escultura y más de piedra sin forma.

Cuando la encontré en 1991 estaba algo deteriorada y se le miraba solo la parte superior; ahora está descubierta casi a un 90% y cada vez está peor.

28
El deterioro en la esfera de El Silencio parece imparable. Detalle de la perdida reciente de un fragmento por exfoliación. Las exfoliaciones se producen por cambios bruscos de temperatura. La escultura va perdiendo fragmentos que se desprenden como capas de cebolla. Foto: Diego Matarrita, marzo del 2014.

¿Se puede orar por una piedra? ¿A quién se puede clamar para que se detenga su destrucción? Todos somos observadores pasivos, cómplices del clima, del biodeterioro, de la inacción institucional. Creo que este país no se merece este patrimonio. No nos merecemos ser los depositarios de esta obra precolombina, ni de muchas otras mas.

Vergüenza me da ser testigo de todo esto. Vergüenza de ser arqueóloga. Vergüenza de ir a verla y salir con las manos atadas de impotencia, frustración y desconsuelo.

Categorías
Biografías de esferas Conjunto escultórico de la Gran Chiriquí Escultura en piedra Escultura precolombina de la gran Chiriquí Esferas de piedra precolombinas Esferas en riesgo Lo que pienso de ...

Ficciones arqueológicas

esferas falsas copia

Hace unos días se publicó en un períodico una noticia sobre la visita de una experta méxicana en gestión de sitios arqueológicos (http://www.crhoy.com/museo-nacional-busca-crear-conciencia-sobre-importancia-de-sitios-arqueologicos-w6k3x/). La nota se acompañó de esta foto. La vi, y algo se revolvió en mi interior.

Es increíble pero esta imagen circula en distintos medios como representativa de las esferas precolombinas del Diquís, pero no lo es. Son esferas falsas – es decir, replicas de las antiguas precolombinas– y el paisaje de fondo es el embalse del Proyecto Hidroeléctrico Angostura, en Turrialba.

Estas esferas ni son de manufactura indígena, ni están en el “lugar de las esferas precolombinas“. Esto no es el Pacífico Sur de Costa Rica; es el Valle de Turrialba. Tampoco son esferas de roca ígnea, ni esculturas talladas por manos indígenas. Son réplicas recientes.

Este fotogénico grupo de esferas es parte de la decoración exterior del hotel Hacienda Tayutic. Se ven bonitas, pero no representan nada más que una recreación de lo que fue lo precolombino.

Hay otras imágenes que se usan mucho, y que tampoco me gustan. Aunque son imágenes constituidas por esferas precolombinas y tienen como fondo un paisaje del Sur también recrean algo que no es, y que tampoco lo fue. Me refiero al conjunto de esferas de la zona de “esferas en tránsito” del sitio arqueológico de Finca 6.

Esferas y pilares 6

Estas esferas ni son de Finca 6, ni representan nada que tenga que ver con este importante sitio arqueológico. Por lo menos las esferas se vinculan al Delta del Diquís. Sin embargo, los pilares de piedra colocados en los últimos años, que fueron traídos desde Pérez Zeledón, no tienen ninguna vinculación con este sitio ni con otros de esta zona.

Mucha gente que visita Finca 6 muestra con gran alegría las esferas de este sitio de “tránsito” y no entienden que no tienen que ver con el pasado sino con decisiones del presente. Tampoco entienden que en un sitio arqueológico no se introducen elementos externos de otros sitios, ni mucho menos objetos sin contexto. Esto no provoca más que distorsión y confusión, y una mirada del objeto por el objeto.

Hace unos años la dueña de un hotel de Drake me comentó que le gustaría entregar unas piezas precolombinas para que fueran exhibidas en Isla del Caño. Ella no tenía ni idea del origen de estos objetos. Me pidió mi opinión. Le dije que era como introducir cerdos o gatos a la isla. No hablamos más al respecto porque ella entendió que cada cosa tiene su lugar, y eso siempre hay que tenerlo claro.

Esferas y pilares 3

Categorías
Esferas de piedra precolombinas

Esferas en la playa

Esferas en la playa

Vaya donde vaya encuentro esferas. Unas son auténticas esferas precolombinas, otras son piedras muy redondas esculpidas por la naturaleza y una gran mayoría son réplicas en cemento. La de esta foto es de cemento. Me gustó verla medio decorando, medio demarcando espacios, medio tirada, medio cuidada. Está en un bar de playa, en Guanacaste junto con unas horrorosas creaciones de metates-lagarto, tigres con cabezas colgantes y otras atrocidades en cemento artístico.

Es bueno que haya una estética basada en lo precolombino. Es mucho mas bueno que las esferas estén llegando a Guanacaste y a sus playas, lugares donde nunca estuvieron las precolombinas de verdad. Supongo que ya remiten a algo que debe ser el pasado y la historia; lo indígena y lo que hubo antes. Si solo son decoración pues ni modo. Habrá que dotarlas de contenido y esa tarea nos toca a quienes nos dedicamos a esto del Patrimonio, la Historia y la Memoria.

Categorías
Biografías de esferas Escultura en piedra Esferas de piedra precolombinas Información fundamental

Gente que “jala piedras”: cuando el trabajo colectivo y el conocimiento sirven para mover grandes cosas

Desde hace unos meses no he podido escribir nuevos aportes en éste, mi querido blog. Hay momentos en los que las cosas no son como quisiéramos, momentos en los que la vida nos atropella, cuando la enfermedad y la perdida de seres queridos nos llegan de manera brutal, nos rompen el alma y nos sitúan en lugares y estados emocionales “inconocibles“, al decir de mi papá.

No sé si podré volver con el impetú anterior, con los mismos deseos de compartir que animaron la creación de este espacio desde su origen hace mas de un año. Lo intentaré y espero que sea medicina, consuelo y alegría. 

´´´´´´´´´´´´´´´´´´´´´´´´´´´´´´´´´´´´´´´´´´´´´´´´´´´´´´´´´´´´´´´´´´´´´´´´´´´

Gente que “jala piedras”: cuando el trabajo colectivo y el conocimiento sirven para mover grandes cosas

Hace unas semanas me reuní con unos niños que estaban preparando una presentación sobre las esferas de piedra precolombinas para una feria científica. Me hicieron una exposición sobre lo que iban a decir y me entrevistaron como experta en el tema. Los escuché, los interrumpí varias veces y no pude resistirme a preguntarles algunas cosas.

Les pregunté si ellos entendían lo que significaba que una esfera pesara dos, tres, diez y hasta quince toneladas. Les pregunté si sabían lo que era una tonelada, lo que equivalía tener 100, 150 o 250 centímetros de diámetro. Les pregunté si sabían lo duro que era un gabro  o una grano-diorita, y si podían imaginarse lo que era fabricar una esfera casi perfecta usando instrumentos de piedra.

Las pobres criaturas, inspiradas por sus madres para hacer la investigación, se me quedaron mirando con cara de asombro que pasó a ser frustración, posiblemente decepción y, quizá en lo mas profundo de su inocencia pre-adolescente, rabia. No tenía derecho a preguntarles eso. Sé que los presioné. Quizá los forcé a pensar en cosas de la materia difíciles de visualizar. Es posible que me haya excedido en lo que quería transmitirles.

Trate de suavizar mi actitud y quise ayudarlos a pensar. Les dije que algo especial de las esferas precolombinas del sur de Costa Rica era que muchas de ellas pesaban mucho y que  parte de lo maravilloso de estas esculturas era que habían sido trasladadas a través de muchos kilómetros sin ayuda de maquinaria con ruedas, sin caballos, ni bueyes, ni búfalos de agua,  y unas pocas hasta en bote por el mar.

Les expliqué que en el Pacífico Sur, el lugar donde fueron hechas las esferas, llovía mucho; que había muchos ríos, grandes y pequeños; que era montañoso y que trasladar una gran piedra entre la frondosa vegetación debió haber sido una tarea dura que sólo con habilidad, ingenio y trabajo bien organizado se podía hacer.

Ahora que lo veo en perspectiva debí haber parecido una pastora evangélica, una pastora del culto al conocimiento de las esferas de piedra ¡Necesitaban comprender lo que significaba una tonelada en una roca esférica! Tenían que saber la verdad, iluminarse, sorprenderse, caer rendidos ante estos asombrosos objetos.

Hablé solo una vez con estos niños y sus madres. No me llamaron de nuevo y no sé como acabó su trabajo de investigación. Cuando los dejé en la heladería donde nos habíamos reunido y me fui caminando por la calle me entró un sentimiento extraño, pero nada nuevo para mí. Era el sentimiento de no tener respuestas suficientes, de no saber decir ni explicar aspectos fundamentales sobre la gente que hizo y usó  las esferas de piedra.

¿Cómo explicar ese aspecto maravilloso de las esferas de piedra del sur de Costa Rica que tiene que ver con su traslado? ¿Cómo explicarle a gente acostumbrada a grúas, a medios mecánicos, algo que se dio sin que existiera lo que ahora es parte de nuestra vida cotidiana? ¿Cómo hablar de otra gente y de su manera de trabajar y de organizarse en un mundo lleno de máquinas y de artificios? ¿Cómo explicar y convencer si no tenemos talleres de fabricación de esferas documentados, si no tenemos la “fotografía” de la gente transportándolas?

Traslado de una esfera de piedra precolombina en 1999 usando cargadores de gran capacidad y cadenas de acero. Aparte del conductor del cargador y de unos pocos ayudantes, el resto de la gente era mera espectadora del proceso. Era otro tiempo, otra gente, otra tecnología y había otro sentido en este traslado. La única que no había cambiado era la esfera.

Pasaron los días y mientras masticaba mis pensamientos sobre la reunión con los niños encontré una información en Facebook que me iluminó y me dio esperanza en encontrar respuestas a mis inquietudes. En la página del Proyecto Jirondai (https://www.facebook.com/proyectojirondai) se anunciaba una actividad en Amubri, Talamanca. Se trataba de la “jala de la piedra” (Ak kuk, en idioma bribri), una práctica ancestral de traslado de piedras de moler donde participa gran cantidad de gente.

En Costa Rica, “jalar” es un verbo. Se usa de distintas maneras, y la de mover cosas es una de sus acepciones. La gente jala cosas, las mueve a través del uso de la fuerza. Yo puedo jalar algo, pero entre muchos podemos jalar más. En Talamanca, los bribris jalan piedras de manera colectiva, al igual que lo hacen con otras muchas cosas.

La radio La Voz de Talamanca hacía la convocatoria para llevar una vieja piedra de moler hacia sus instalaciones. Me emocioné con la invitación, hice algunos contactos y el 27 de septiembre me fui para Amubri.

Quería ver con mis propios ojos esta práctica tradicional, documentar el proceso y encontrar argumentos para explicar el trabajo colectivo que implicó la fabricación, traslado y uso de las esferas de piedra a través de un pueblo indígena vivo. Fui hasta allá y apenas tuve tiempo para dormir una noche.  Al día siguiente regresé a la casa de mis padres porque mi mamá no se encontraba bien. He tenido que ver el traslado a través de los ojos de la gente del proyecto Jirondai y de mi amigo Ricardo Araya. Es a través de ellos como sé lo que les voy a explicar.

Las piedras que trasladan los bribris son para las mujeres. Son piedras grandes para moler distintas cosas, pero especialmente el maíz que se usa en la preparación de la chicha. Su traslado sigue toda una serie de rituales y actividades que comienzan muchos días antes del traslado propiamente.

Piedra de moler Amubri
La piedra de moler cuando recién llegó a su destino final. ¿Cuánto pesa? ¿200 kilos? ¿250 kilos? Pesa lo suficiente como para requerir toda una inversión de trabajo colectivo. Culminar el proceso de traslado es un logro de todos y todas. Son mas comunidad cada vez que hacen esto y otras cosas colectivas. Foto cortesía de Ricardo Araya Rojas.

Hay personas que juegan un papel especial porque son quienes organizan el trabajo, hacen las proyecciones de lo que se necesita, convocan a la gente y montan la infraestructura del traslado, entre otras cosas.

Especialistas en el traslado de la piedra de moler copia
Atar bien sin tocar. Atar para cuidar a la piedra y a quienes la transportan. Solo el saber y la experiencia posibilitan que todo vaya bien y se cumpla la tarea. Foto cortesía Ricardo Araya Rojas.

El traslado de estas grandes piedras de moler se hace gracias al trabajo colectivo. El motor que mueve las piedras son los muchos hombros sobre los que se asientan troncos y lianas que sostienen la roca que nadie puede tocar- solo su propietaria, la mujer que escogió la piedra-.

Traslado de piedra de moler Amubri
La organización del trabajo es fundamental en el traslado de la piedra de moler. Ni que decir de la fuerza y de la gran capacidad de física de quienes cargan el peso de la misma. Foto cortesía de Ricardo Araya Rojas.

No hay bueyes, ni carretas, ni grúas. Solo gente organizada que lo hace de manera muy alegre, que comparte y pone sus hombros.

Traslado de piedra de moler Amubri 2
Hombres y hombros cargando la pesada piedra que se asienta en cuerdas vegetales y en troncos cortados expresamente para soportarla. Foto cortesía de Ricardo Araya Rojas.

Cruzan ríos, suben laderas, caminan entre el lodo y la vegetación tropical.La llevan a su lugar de destino siguiendo la cuerda vegetal guía que lleva la mujer dueña y sus acompañantes.

Jirondai traslado por rio
No hay obstáculos para el traslado de la piedra de moler. La fuerza colectiva supera la naturaleza. Foto cortesía del Proyecto Jirondai.

Hombres y mujeres participan en el traslado. Jóvenes y mayores. Cada uno ocupa el rol que le corresponde. Participar del traslado crea comunidad que a la vez es un requisito indispensable para hacerlo una y otra vez. No hay dinero de por medio, solo trabajo, fuerza, coordinación y experiencia acumulada. Sí, hay chicha -la bebida de maíz que fue molido en otras piedras que vivieron el mismo proceso-. También hay voces, cantos, solidaridad entre la gente; gente que se une para hacer cosas grandes; gente que se une para ser y seguir siendo.

Traslado Jirondai 5 copia
Las mujeres van guiando el traslado de la piedra de moler a través de una liana o cuerda vegetal. Foto cortesía de Proyecto Jirondai.

Todos jalan para el mismo lado, y jalan lo mismo. A veces unos más que otros pero siempre con el mismo objetivo. En este caso jala mas un bejuco, una liana llevada por mujeres, que un bak-hoe o unas cadenas de acero.

Es posible que no vuelva a ver a los niños de la feria científica. Supongo que les habré aportado algo. Ellos a mí mucho. Volvieron a sembrar en mi las ganas de saber más, de buscar nuevas respuestas. En Talamanca puede que estén muchas de ellas. Habrá que ir hacia allá a buscar lo que las esferas y los sitios arqueológicos donde están o estuvieron no me puedan dar.

___________________________________________________________________________

Nota: Aquí pueden ver un pase de diapositivas con fotos del traslado que se hizo el 29 de septiembre. del 2013 Todas son imágenes tomadas por Ricardo Araya Rojas: http://www.youtube.com/watch?v=6XVl1ixTYPI. Le agradezco su gentileza al autorizarme a reproducirlas. Igualmente le agradezco a Luis Porras del proyecto Jirondai la autorización para usar sus fotos y el poco pero enriquecedor tiempo compartido.

Categorías
Biografías de esferas Escultura en piedra Escultura precolombina de la gran Chiriquí Esferas de piedra precolombinas Esferas en riesgo

La madre, su hijo y una esfera: una historia hecha en cemento

Esfera precolombina y escultura de madre con su hijo en brazos de manufactura moderna. Parque central de Pérez Zeledon. foto I . Quintanilla.

Cada vez que iba de San José a San Isidro o seguía camino hacia el Sur veía en un pequeño parque una escultura un poco extraña. En medio de la plazoleta alguien había colocado una escultura de una madre con su hijo en brazos sobre una esfera de piedra precolombina. Era un ensamble extraño que con el paso de los años se convirtió en símbolo de la ciudad de San Isidro El General.

La escultura de la madre, que parecía hecha en cemento, estaba posada sobre una sólida roca granítica con forma de esfera que había sido hecha por escultores indígenas hace cientos de años… Suena un poco irónico y a la vez violento, pero así lo hicieron.

En el 2011 yo tenía que reunirme con una antropóloga que trabaja en San Isidro y quedamos de vernos en el parque principal de la ciudad. Mientras la esperaba fui a caminar por lo alrededores y para mi sorpresa encontré a la esfera y a la madre.

Habían sido trasladadas desde su rincón, a la orilla de la Carretera Interamericana, y ahora ocupaban una parte muy visible del parque recién remodelado. Las habían separado: la madre seguía mirando a su hijo con amor y la esfera lucía sin su carga anterior.

la madre y la esfera 4
Detalle de la esfera y a madre en su nueva ubicación. Foto: I.Quintanilla.

La esfera ahora estaba en posición más alta que la madre; ya no la sostenía. Estaba incrustada sobre una base de cemento -una aborrecible práctica que no deja de repetirse- y mostraba en su parte superior la gran cicatriz que atestigua la incrustación anterior.

lA MADRE Y LA ESFERA 5

Es de imaginar que pocas personas de las que caminan y se sientan en el parque de San Isidro del General no harán ninguna relación entre el viejo ensamble de la madre-esfera y el nuevo conjunto de madre y esfera sobre anillos circulares de cemento. Mucho menos harán la relación entre la esfera atada a una base innoble y el hecho singular de vivir en el territorio de las singulares y únicas esferas precolombinas. Es muy probable que no se den cuenta siquiera que esa esfera es de origen indígena precolombino, y no una burda replica reciente.

Hoy es 26 de mayo del 2013. Estuve en el parque de San Isidro a principios de octubre del 2011. Ha pasado mucho tiempo y desgraciadamente todavía estoy molesta por lo que vi. Duele reconocer la impotencia. Ver y callar… no me gusta esa opción. Mejor tener un blog y decirlo.

Categorías
Conjunto escultórico de la Gran Chiriquí Escultura en piedra Escultura precolombina de la gran Chiriquí Esferas de piedra precolombinas

Mujeres de piedra del Diquís

Mujer con máscara
Escultura antropomorfa. Delta del Diquís, Costa Rica. Foto: Diego Matarrica.

¿Qué ven en esta escultura? A mí me llamó la atención el hecho de que representa a una mujer pero no lo hace en la forma en que se la suele encontrar en la escultura en piedra precolombina. Esta figura femenina, con pechos insinuados, se muestra erguida, en pose de autoridad, luce dientes o colmillos prominentes.

En la línea de mostrar el rico y variado conjunto escultórico que acompañó a las esferas de piedra precolombinas, hoy les muestro este ejemplar especial.
Es una de mis esculturas preferidas por su iconografía y la fuerza que transmite. Además hay tres elementos que la hacen especial:

1- Es un fragmento re-utilizado después de que se partió de una escultura completa.

2- Es uno de los ejemplares mejor conservados de las representaciones femeninas en escultura en piedra.

3- Conserva las huellas de los instrumentos de fabricación, los que se integran a su acabado de superficie y la dotan de textura.

Si estuviera completa, esta figura posiblemente mostraría genitales femeninos. Fracturada como está, todavía conserva sus protuberancias que simulan pechos. Estaría desnuda al igual que la mayoría de las esculturas del Sur de Costa Rica.

Un elemento especial de las esculturas de mujeres del Diquís es que no fueron representadas en los roles típicamente señalados como femeninos. Por el contrario, en el período Chiriquí y específicamente en el Delta del Diquís y sus alrededores inmediatos, entre los años 800 y 1500, las mujeres fueron representadas con elementos singulares que en otros contextos se relacionan con los hombres.

En el Diquís las mujeres de piedra tienen máscaras que simulan lagartos o felinos; muestran sus dientes y colmillos y se mantienen rígidas como muchas de las esculturas de base de espiga. A diferencia de las figuras masculinas no sostienen bastones, pero sí tienen lenguas o cinturones con forma de serpientes. No se presentan armadas, pero sí  acompañadas de animales poderosos y temibles en las cosmogonías del trópico americano.

Esta escultura se conserva en los depósitos del Museo Nacional de Costa Rica y algún día podrá ver la luz en alguna exhibición. Mientras tanto, es accesible para investigadoras como yo que podemos medirla, fotografiarla y documentarla para estudios académicos.

Pero esta no es la situación de todas las esculturas de este tipo tan singular. Lamentablemente, una escultura de su misma “familia” pronto saldrá a subasta y el mejor postor se la llevará a su casa o a su museo privado.

La escultura de la que les hablo está en el catalogo de Sotheby’s de Paris y es parte de la colección Barbier Mueller de Arte Precolombino que se subastará los días 22 y 23 de marzo de este año. Los mercaderes del coleccionismo la han tasado entre 150.000 y 200.000 euros.

Sacada ilegalmente, pasó de mano en mano, de coleccionista en coleccionista. Ahora cuenta con un expediente limpio después de haber sido exhibida en un museo público en Barcelona. Por eso, está pieza está disponible para el que ofrezca más. ¿Sabrá valorar quien haya pagado más su valor cultural, simbólico, patrimonial? ¿Qué les parece?

Fotografía tomada de:
Fotografía tomada de: http://www.sothebys.com/fr/auctions/ecatalogue/2013/collection-barbier-mueller-pf1340/lot.154.html
Categorías
Escultura en piedra Esferas de piedra precolombinas Esferas en riesgo Lo que pienso de ... Sitios con esferas como patrimonio mundial

Una esfera invisible en la ciudad

Imagen
Foto: Diego Matarrita.

Si hiciéramos una encuesta para preguntar dónde podemos ver esta esfera- quizá la más grande que hay en el Valle Central de Costa Rica- pocas personas podrían responder. Sin embargo, miles de personas circulan cada día cerca del lugar donde se encuentra.

¿Es que esta esfera es invisible? ¿Por qué sus 190 centímetros de diámetro y sus casi ocho toneladas son tan insignificantes? ¿Es que la ciudad la engulló y la hizo perder su sentido al estar fuera de su lugar natural? ¿O es que sus “dueños” no saben lo que tienen y de alguna manera la tienen invisibilizada?

O, peor todavía, ¿es que a la gente no le importa la escultura pública, mucho menos la precolombina?

Quizá otra imagen ayude a saber dónde se encuentra esta esfera:

Foto: Diego Matarrita.

Seguro que aquí muchos la pueden reconocer. Sí, está en la Facultad de Ciencias Agroalimentarias de la Universidad de Costa Rica, en la sede de San Pedro de Montes de Oca. Ha estado ahí por mucho tiempo, posiblemente desde los años setenta del siglo pasado y fue traída, como muchas otras esferas precolombinas, del Sur del país; quizá de Osa o de otro cantón del Pacífico Sur, que son los lugares donde están los sitios arqueológicos con esferas de piedra.

Es curioso, pero ser esfera universitaria no le ha dado ningún privilegio excepcional a esta gran escultura precolombina. Sufre de ataque biológico y del mismo deterioro que la mayoría de las esferas expuestas al aire libre, sea en el Valle Central o en los lugares originales.

Foto. Diego Matarrita

Y es que aunque esta esfera haya sido removida de su lugar original y ahora esté ” sin contexto” merece ser cuidada y protegida en su integridad. El deterioro no es un problema de la piedra. El deterioro es un problema de la obra que fue plasmada en piedra y por lo tanto, es un problema del patrimonio y de la sociedad que debería tratarla como algo propio, valioso y frágil.

Con tantos años de estar ahí, esta esfera debería de tener título universitario. Un título que la reconozca en su valor y que la ayude a ser re-valorizada. Supongo que los importantes esfuerzos de inventario patrimonial que se han venido haciendo en los últimos años en la UCR incluyen esta esfera y que tanto la UCR como el Museo Nacional de Costa Rica habrán tomado medidas para conservar, proteger y especialmente poner en valor a una de las esferas de mayor tamaño que se conocen. Supongo que así será. ¿O no?

Nota: un pequeño video para ilustrar mejor el ataque biológico permanente que sufre esta esfera. No esta´hecho con cámara profesional, pero ilustra: http://youtu.be/T1bKCP9zrGQ