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Conocer para defender, cantar para celebrar, luchar para conservar

El pasado sábado 24 de junio celebré los tres años de la declaratoria de patrimonio mundial de los sitios con esferas de piedra del Diquís de una manera especial. Me fui de tour con un grupo de gente que vive sobre y alrededor de la antigua Finca 4, uno de los sitios arqueológicos con esferas de piedra mas importantes de Osa.

Primero fuimos a la quebrada Olla Cero donde están los bloques naturales de gabro y que pudo haber sido uno de los puntos de extracción de materia prima para fabricar las esferas.

tour esferas Olla Cero
Recorrido entre los bloques de piedra de la quebrada Olla Cero. Foto: Gorka Izurzu.

Entre los bloques de piedra hablamos sobre los sistemas de traslado de las esferas, los problemas que enfrentaron los indígenas para moverlos y los criterios de selección para hacer las esferas de gran tamaño. Hablamos sobre tecnología, saberes ancestrales y organización del trabajo. Se sorprendieron de que en el tiempo en que hicieron los esferas, los indígenas no tenían ni caballos, ni bueyes ni carretas para trasladarlas. Todo, en esa época, era a pura fuerza humana e ingenio y, principalmente, buena organización del trabajo.

En medio de tanta explicación técnica, hubo espacio para el tambor y la guitarra y para cantar a viva voz entre las piedras y los árboles

tour esferas Olla Cero 2
Cantando después de una larga explicación. Foto: Gorka Izurzu.

Después de Olla Cero nos fuimos a ver el sitio El Silencio y su gran esfera. Palabras de admiración, tristeza, silencio…, de todo brotó mientras veían por primera vez la mas grande de todas: la esfera emblema… la mas afectada y enferma de todas.

tour esferas 2 El Silencio
Esfera del sitio El Silencio. Foto: Gorka Izurzu.

Estaban sorprendidos por el tamaño de la esfera y dolidos al ver las profundas huellas que han quedado por la perdida de fragmentos que dejan los cambios bruscos de temperatura. Practicaron la palabra exfoliación que les enseñé para que enriquecieran el vocabulario. Se disgustaron por lo feo de la estructura construida con hierro alrededor de la esfera y por la falta de información y de protección para la esfera y su entorno.

De El Silencio nos fuimos al sitio Grijalba. Aprovechamos la carretera de acceso, la zona de parqueo recién construida y el nuevo sendero para llegar a la zona de estructuras precolombinas. Caminamos con cuidado entre las piedras; jugamos a estar dentro y fuera de cada vivienda, de movernos entre las áreas de paso entre estructuras que se marcan por los desniveles.

tour esferas grijalba 2
Recorrido entre las estructuras habitacionales del sitio arqueológico Grijalba. Foto: Gorka Izurzu.

Subimos al mirador, es decir la loma desde donde se puede ver todo el conjunto arquitectónico y desde ahí probamos la acústica maravillosa del sitio. Fabian y Juan tocaron el tambor y la guitarra y cantaron. Arriba los escuchábamos como si los tuviéramos a la par. Sonrisas, asombro, alegría y emoción por el sonido, por el almuerzo al aire libre, por estar ahí.

Desde el primer momento todos se enamoraron del sitio Grijalba. Estar en un pueblo antiguo, ver las bases de las casas, los dos montículos, el terreno modificado para adaptarlo  a lo que necesitaban. Todo era motivo de comentario. Algunos querían irse a vivir ahí, otros se extrañaban de no haber conocido este lugar antes.

Fuimos a ver la esfera semi-enterrada. Discutimos sobre el estado de conservación y me preguntaron porqué estaba así; si se iba a romper del todo, si esas grietas se harían mas grandes. Fue una sesión intensa sobre lo que implica una declaratoria de patrimonio mundial en términos de la conservación y restauración.

Esfera Grijalba  copia
La esfera del sitio Grijalba se encuentra muy deteriorara por grietas y fisuras que la cruzan en distintas direcciones. Foto Diego Matarrita, 2015.

Después del agradable rato en Grijalba nos fuimos al sitio Batambal. Fue llegar y ver cabezas y cuerpos girando. La perspectiva de 360º fue la gran sorpresa. Ver el delta en toda su extensión, isla Violín, isla del Caño, las serranías de Osa, el puente del río Térraba, la fila Grisera. ¡Todo desde un mismo punto con solo girar el cuerpo! También se enamoraron de Batambal.

Hablamos de lo extraño que es el sitio en su configuración, salieron hipótesis acerca de su ubicación estratégica, se imaginaron el delta inundado por una crecida del río y la gente de la llanura refugiada en esa loma. Hablamos sobre el mito de las esferas dinamitadas, que no es mas que mito porque hasta ahora no se ha encontrado ninguna evidencia sobre esto.

tour esferas Grijalba
Recorrido entre las esferas y las estructuras arquitectónicas del sitio Batambal. Foto: Gorka Izurzu.

Después de caminar, hablar e imaginar vino el acto revolucionario del tour. De espaldas al delta y con una gran manta en la mano se hizo la fotografía del grupo. Una fotografía con un mensaje claro: una fotografía para decirle No a la expansión de las plantaciones de piña hacia Osa y Sí al patrimonio arqueológico. Todo esto estuvo matizado por música, manos levantadas y espíritu guerrero.

Tour esferas 1
La foto de grupo desde el sitio Batambal.Foto: Gorka Izurzu.

Ya teníamos muchas horas de recorrido y la energía del grupo seguía intacta, o mas bien se había despertado. Nos fuimos al parque de Palmar Sur a ver esferas. Aunque no están en su lugar original se puede aprender mucho de ellas y eso lo aprovechamos. Pudimos tocar, sentir, percibir la forma esférica, las texturas, los cambios de coloración.

La esfera estrella fue la fabricada en caliza. Para ellos, era sorprendente ver una esfera blanca y mas sorprendente era descubrir los fósiles de conchas y ver los cortes y pulidos que tuvieron que hacer los indígenas para que quedara esférica.

esfera caliza con perro
Esfera de caliza colocada en 1999 en el parque de Palmar Sur. Aunque el perro orine sobre ella, no es el culpable de las irregularidades que presenta. Foto: I. Quintanilla,

Las esferas de caliza que se conocen provienen de Finca 4, el sitio arqueológico sobre el que vive la mayoría de ellos. En 1996 tuvimos que mover seis de ellas a una esquina, a la orilla de la carretera que conduce a Sierpe. Se hizo para protegerlas de las actividades agrícolas. Hace unas semanas el Museo Nacional trasladó cuatro de ellas a Finca 6 y eso generó gran molestia entre los vecinos.

Hubo denuncia pública, cruce de acusaciones, disculpas de la directora del Museo Nacional por no haber informado a la comunidad. Entre el grupo que me acompañaba estaba la persona que denunció y se plantó ante el traslado. Se lo agradecí. Le comenté que esa acción había generado conciencia de la importancia de informar y coordinar. Que estaba en su derecho de protestar. Me sonrió levemente y bajó la cabeza.

Dice Fabian, quien nos acompañó con su tambor y su voz, que las luchas hay que hacerlas con alegría. Que hay que cantar mientras se defiende. Nunca había hecho un viaje tan alegre, tan emotivo y tan lleno de esperanza como este del 24 de junio.

tour esferas palmar sur
Recorrido final por Palmar Sur. Foto: Gorka Izurzu.

Enseñar para que puedan defender. Compartir para luchar con mas fuerza. Así hay que celebrar que en el delta del Diquís hay un sitio de patrimonio mundial cultural de la UNESCO. Así hay que celebrar que la comunidad de Osa pertenece a un lugar donde hay una historia antigua que ha sido reconocida como de gran valor para toda la humanidad.

Esta gente de Finca Changuena y Finca Térraba, de Cootraosa tienen años de estar luchando por tierra y por vivir dignamente como campesinos. Ahora tienen otra lucha más: cuidar y defender el patrimonio arqueológico. Lo van a hacer mejor que nadie porque saben lo que es luchar. Y ya tienen canciones para cantar cuando sea necesario salir a la calle.

 

 

 

 

 

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El drama del silencio o el drama de El Silencio

Cuando estaba pequeña, y éramos campesinas, mi mamá llamaba al viento para ventilar los frijoles recién recogidos y tirar las hierbas y basurillas que quedaban. Ella decía que el viento se llamaba Julián. Nosotros a veces nos poníamos a llamarlo a gritos: Julián, Julián, Julián, Julián… Pocas veces venía, y de ahí me di cuenta que a veces no vale la pena hablarle al viento.

Hoy me siento como en esos momentos en que llamábamos a Julián y no respondía.

Hoy tengo un sabor amargo en la boca y un sentimiento de renuncia. Le doy vueltas a la cabeza, analizo palabras escuchadas, consejos recibidos, experiencias pasadas y termino pensando que hay luchas en las que no vale la pena insistir. Luchas que son como llamar al viento.

Con melancolía y tristeza veo las imágenes de la esfera de El Silencio. La conozco desde hace 24 años y desde entonces la he visto destruirse. Ahora es uno de los sitios de patrimonio mundial de UNESCO y se supone que un tesoro de Costa Rica y del mundo. Veo las imágenes de la semana pasada, de hace 3 meses, de hace 7 meses, de hace 4 años, de hace 15 años y solo veo deterioro y mas deterioro.

El Silencio en su drama
Esfera del sitio El Silencio. Es la esfera de mayor tamaño conocida en Costa Rica. Tiene 2.50 metros de diámetro y unas 20 toneladas de peso. Foto: Diego Matarrita, abril del 2014.

Hace unos días mi amigo Robert Muñoz me envío el producto de su trabajo de meses: es una imagen en 3D de la esfera de El Silencio a partir de múltiples fotos sistematizadas e integradas para producir una visión tridimensional.

En este enlace se puede ver y jugar con la imagen que tantas horas de trabajo de campo y de gabinete le tomó a Robert: https://sketchfab.com/models/27828cc7bbe0456f9b21fda53863f079. Impresiona lo que se ve.

He seleccionado unas capturas de la imagen generada por él donde se puede ver el drama de esta esfera a través de las cicatrices de perdidas de fragmentos que ha sufrido, y que sigue sufriendo.

El Silencio Robert Muñoz copia
Captura de imagen de fotogrametría generada por Robert Muñoz de la esfera de El Silencio, Costa Rica.

 

El Silencio Robert Muñoz 2 copia
Captura de imagen de fotogrametría generada por Robert Muñoz de la esfera de El Silencio, Costa Rica.Na hay que ser ciego para no ver. hay que ser ciego o muy valiente, o muy cínico, para fotografiarse con esta esfera de fondo y presumir de ella ante el mundo.

No hay que ser ciego para no ver. Hay que ser ciego, o muy valiente, o muy cínico, para fotografiarse con esta esfera de fondo y presumir de ella ante el mundo. El deterioro irreversible es evidente, y se diga lo que se diga nada va a poder reparar lo perdido. Quizá se pueda mitigar, detener y salvar ese 30% o menos que conserva de la superficie labrada por manos antiguas. El resto se perdió.

Cuando se está fuera del sistema es muy difícil emprender ciertas luchas. Es difícil denunciar, emitir criterios que cuestionen las actuaciones institucionales. La respuesta es quedar fuera, ser invisibilidada, no ser contratada, no ser consultada, no salir en la foto. Eso no importa si se incide de alguna manera.

¿Para qué luchar contra el sistema? La respuesta siempre será que es por ser el Estado, que son los funcionarios, que es la legalidad, que son los recursos…Respuestas de esa pared de hule que me mencionaron hace unos días, de esa pared que todo lo rebota, que todo lo justifica y que todo lo esconde.

Pase lo que pase con esta esfera emblema no pasara nada con quienes han sido responsables de cuidarla y protegerla. Seguramente hasta los premiaran cuando hagan algo. Seguramente hasta serán reconocidos por salvarla.  Será irónico. Pero ojalá que así sea. Con tal de que hagan algo habrá que seguir llamando a Julián.

Mami lo llamó muchas veces, y de verdad que los frijoles quedaron limpiecitos. Quedaron relucientes, sin basurilla. Eso es una esperanza, por lo menos.

 

 

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Para que el viento no se lleve las palabras: mi opinión sobre el estado actual del proceso de candidatura de sitios con esferas como patrimonio mundial

El 22 de mayo de este año escribí el texto principal de esta entrada del blog. Lo hice al leer la información que estaba saliendo en los medios de comunicación sobre la reunión que iba a mantener la Presidenta de la República, Laura Chinchilla con Irina Bokova, Directora General de la UNESCO, en la que tratarían el tema de la candidatura de los sitios con esferas de piedra de Costa Rica como patrimonio mundial.

Lo escribí sin que nadie me lo pidiera y sin representar a nadie. Lo hice con la mejor intención y por el compromiso irrenunciable que tengo con mi país y su patrimonio. Se la envié a dos personas de la comitiva de la Sra. Presidenta y una semana después se lo envié al director del Museo Nacional de Costa Rica. Como las palabras se las lleva el viento, y como no he recibido ninguna respuesta al mismo, he decidido compartirla a través de este blog. Quizá sea de utilidad para otras personas vinculadas de una u otra manera al proceso de candidatura, o por lo menos ayudará a entender la complejidad de esta empresa. A continuación el texto sin la introducción que hice en ese momento

Barcelona, 22 de mayo del 2012

Antes de todo, quiero manifestar que he reflexionado mucho sobre estos aspectos. He estudiado abundante documentación a raíz de una consultoría que hice el año pasado para la oficina regional de UNESCO en Costa Rica orientada a generar una estrategia para integrar los recursos arqueológicos en el desarrollo de la Región Brunca. Asimismo, acabo de terminar un curso de alta especialización en patrimonio cultural, y el pasado mes de abril presenté en el I Congreso Internacional de Patrimonio Mundial y Buenas Prácticas la ponencia “La declaración de Patrimonio Mundial como camino hacia la conservación y puesta en valor: la candidatura ante la Unesco de los sitios con esferas de piedra de origen precolombino de Costa Rica”. Además, durante 20 años he estudiado a las esferas de piedra precolombinas y los lugares donde se encuentran. Por lo tanto, considero que mi opinión experta puede ser de ayuda en este momento de impulso a la candidatura.

Para empezar quisiera decir que existe un problema en la manera en que se está enfocando el proceso de candidatura. La candidatura no se logra con completar un formulario. El formulario es la última parte del proceso; previamente se han tenido que hacer toda una serie de adecuaciones administrativas, legales, financieras y políticas. Asimismo, la candidatura no es para las esferas de piedra como objetos, sino para una serie de lugares arqueológicos donde todavía se conservan en su lugar original. Esto tiene una serie de implicaciones que desde mi punto de vista no están siendo abordadas de manera correcta, lo que me lleva a asumir que a un corto plazo la presentación del expediente ante UNESCO será inalcanzable.

Enumero los aspectos que considero fundamentales:

1. El marco legal: En el caso concreto de esta candidatura, el país obligatoriamente tiene que hacer un cambio en el marco legal que cobija el patrimonio arqueológico. La ley 6703 fue pensada y creada en función de los objetos; el patrimonio mundial se enfoca en la conservación “in situ”, es decir en la conservación y puesta en valor de los lugares originales donde se encuentran los bienes declarados patrimonio mundial. La integridad y la autenticidad son los dos ejes básicos, y en este momento, en Costa Rica, lo que la ley impulsa es excavar y extraer. Tampoco contempla cómo gestionar o administrar propiedades con sitios arqueológicos, salvo el salvamento en caso de riesgo; ni dice nada sobre la participación de los gobiernos locales u otros actores en la gestión del patrimonio arqueológico inmueble.

Por otra parte, es un marco legal pensado para un Museo Nacional del siglo XIX. Un museo que guarda, acumula y exhibe objetos. El patrimonio arqueológico sometido al patrimonio mundial requiere otro tipo de estructura administrativa; una estructura que gestione, que planifique, que ordene y que coordine con los distintos actores institucionales del ámbito internacional, nacional y local. También necesita una estructura financiera que posibilite la sostenibilidad de las acciones de conservación y puesta en valor de sitios arqueológicos y de los paisajes culturales de los que forman parte. Igualmente, requiere regular el papel del estado y del sector privado en cuanto a los aportes en la gestión del patrimonio.

A la fecha, no existe ninguna iniciativa para generar un nuevo marco legal para el patrimonio arqueológico de Costa Rica. Es algo que no se ha contemplado en estos largos 10 años, desde que se incluyó la propuesta en la lista tentativa. Esto tiene serias consecuencias y se verá reflejado a la hora de desarrollar los planes estratégicos que se solicitan en las Líneas Guías del Centro de Patrimonio Mundial; planes sin los cuales no puede ser presentada ninguna candidatura.

Es importante recordar que la declaratoria como patrimonio mundial se puede obtener, pero también se puede perder con relativa facilidad. Conservarla es lo más difícil; por eso hoy en día hay 24 países con patrimonio mundial en la lista de patrimonio en peligro por incumplir los compromisos adquiridos ante la comunidad internacional en cuanto a la protección y puesta en valor de su patrimonio. En el caso de la candidatura de los sitios con esferas existe un alto riesgo de fracaso por la debilidad legal y de los órganos de gestión.

2. El conocimiento científico: un requisito fundamental, básico y claramente establecido en las Líneas Guías de la UNESCO es que el conocimiento científico es el que sustenta las candidaturas. En mi opinión, este es uno de los aspectos más débiles del proceso actual. El proceso de investigación que se está llevando a cabo no está acompañado de un equipo multidiscilpinario de profesionales. No participan expertos de las universidades nacionales ni de fuera del país; no se llevan a cabo estudios especializados fundamentales y se financia con pocos recursos. Asimismo, está enfocado en preguntas de la investigación arqueológica, pero no en la conservación, ni en la puesta en valor; aspectos que también requieren ser estudiados.

El conocimiento que se requiere para un proceso de candidatura necesita un enfoque distinto al de las habituales investigaciones arqueológicas. Las preguntas son distintas en muchos sentidos, y requieren respuestas para resolver los aspectos pertinentes a la gestión integral (investigación, conservación, protección y puesta en valor), no sólo a la temática arqueológica en sí misma.

La investigación en un proceso como éste requiere necesariamente demostrar la integridad y la autenticidad de los recursos arqueológicos que se quieren proponer. Por lo tanto, la investigación no puede ser una amenaza para la conservación (es importante recordar que la excavación arqueológica implica destrucción). En este sentido, es importante valorar si la búsqueda de información para completar el expediente no está siendo una amenaza, ya que a la fecha se excava sin que existan planes de conservación y restauración paralelos al proceso de investigación arqueológica.

La tendencia actual es usar tecnologías modernas, poco invasivas, que permitan conocer lo que hay en el subsuelo con una mínima excavación (escaner láser, resistividad eléctrica, uso de imágenes de satélite, LIDAR, etc.). A la fecha, las investigaciones para sustentar la candidatura no se acompañan con estas herramientas, a pesar de que hay instituciones en el país que poseen parte de estas tecnologías y conocimiento técnico para aplicarlas. Tampoco hay en marcha convenios de cooperación técnica y científica orientadas a subsanar las debilidades que tiene el país en el campo de gestión del patrimonio, especialmente en cuanto a la conservación “in situ” y a la “presentación” pública del patrimonio (musealización, transmisión del conocimiento como herramienta para el desarrollo, por ejemplo).

Costa Rica es un país que no ha modernizado la conservación, la protección y la puesta en valor del patrimonio arqueológico inmueble. La candidatura ha sido la oportunidad para dar un salto cuantitativo y cualitativo, no solo para los sitios con esferas, sino para todo el conjunto del patrimonio cultural. Este salto no se ha dado, ni se perfila que se dará por el enfoque actual. Sin innovación y sin transformación del sistema no parece factible que se alcance un ideal tan alto como la declaratoria.

Si no se cambian los procedimientos, si no se forma un equipo de trabajo profesional, altamente competente e implicado de lleno en el proceso de formulación del expediente, poco se podrá hacer para que prospere.

Por otra parte, un expediente de candidatura requiere la participación del mayor número posible de especialistas. Aunque, la negociación de la declaratoria es un asunto político, el fundamento de la propuesta es eminentemente técnico. El expediente de candidatura necesita de la complicidad y del máximo apoyo del colectivo académico nacional e internacional. No es tarea de un grupo reducido de funcionarios; el liderazgo del proceso quizá, pero la elaboración del expediente y el producto final necesitan ir acompañados de muchas voces expertas para tener la solidez necesaria.

3. La debilidad de la propuesta: Un tercer aspecto que ha afectado al proceso de candidatura es la ambivalencia de la propuesta.

En 10 años el planteamiento ha cambiado tres veces, algo que resta credibilidad e indica improvisación y falta de criterio. Inicialmente, lo propuesto fue “Plenitud Bajo el cielo: Parque arqueológico de esferas precolombinas”. Esta propuesta no atendía a los principios fundamentales de integridad y autenticidad por lo que fue necesario replantearla.

La segunda propuesta fue la de enfocar la candidatura bajo el concepto de Paisaje Cultural por recomendación del Centro de Patrimonio Mundial. Se propuso entonces el “Paisaje Cultural Delta del Diquís (Arqueología y cultura bananera)”. Entre el 2005 y el 2009 se trabajó esta perspectiva, pero tampoco logró formalizarse.

En el 2010, y bajo el amparo del mismo Centro de Patrimonio Mundial se re-enfocó la propuesta de candidatura, esta vez bajo el paraguas de la Iniciativa Temática “Patrimonio Mundial y Prehistoria”. Este replanteamiento coincidió con la reunión de expertos invitados por UNESCO y el gobierno de Costa Rica en marzo del 2010 (International Meeting on the Comparative Analysis of the Archaeological Site Delta of Diquis). Una reunión donde los expertos reconocieron que los sitios con esferas de piedra del Sur de Costa Rica o del Diquís tenían un valor excepcional y que era válido someterlos a la lista de patrimonio mundial.

Como producto de la reunión, los expertos recomendaron toda una serie de acciones importantes relacionadas con el papel de las comunidades locales, el impacto de los proyectos de infraestructura sobre el área a incluir en la declaratoria (PH El Diquís, aeropuerto internacional en Osa, principalmente), la viabilidad económica de la propuesta y la necesidad de llevar a cabo estudios especializados de distinta índole.

A partir de entonces, una comisión de funcionarios del Museo Nacional de Costa Rica ha venido trabajando en definir un conjunto de sitios arqueológicos con esferas en su lugar original que mantienen su integridad y su autenticidad y que ejemplifican los distintos contextos y sentidos de las esferas.

Bajo la perspectiva actual, es tarea fundamental identificar con precisión las propiedades donde están ubicados estos sitios, conocer su estado, caracterizarlos en todas sus vertientes (tenencia de la tierra, paisaje, población circundante, entre otras). Es importante destacar que lo que se someterá a la lista de patrimonio mundial es un conjunto de propiedades dispersas en distintos puntos de la región administrativa Brunca. Esto implica toda una serie de problemas y retos de gestión. Igualmente, implica distintas realidades sociales, económicas y políticas, ya que algunas propiedades están en territorios indígenas; otras son propiedades privadas y sólo dos son de titularidad estatal.

A la fecha, en Costa Rica no existe experiencia en la gestión de patrimonio en una escala como ésta. El proceso de candidatura requiere obligatoriamente claridad y en este momento no hay sobre la mesa una propuesta del modelo de gestión de estas propiedades y de sus áreas de amortiguamiento. Como en los casos anteriores, estos aspectos no se pueden improvisar y ni resolver de un día para otro. Es aquí donde se reflejarán las limitaciones del marco legal y donde se harán evidentes las carencias que sufre el país en la gestión integral de su patrimonio arqueológico.

4. Comunidades locales y desarrollo: El gobierno de Costa Rica necesita demostrar en el expediente de candidatura que tiene las condiciones para gestionar de manera integral el patrimonio que propone. Para esto requiere elaborar planes estratégicos de corto, mediano y largo plazo con toda una serie actores sociales implicados y con una clara asignación de recursos económicos que garanticen la sostenibilidad y viabilidad de las acciones. Estos planes no se pueden improvisar; requieren ser negociados, renegociados, necesitan importantes consensos sociales, académicos, económicos, en fin, del conjunto de la sociedad.

A la fecha, este aspecto no está siendo abordado en su conjunto, salvo para Finca 6, donde están buscando elaborar un plan de manejo, pero esto es insuficiente en el marco de la candidatura.

Un análisis de los planes estratégicos del ámbito cantonal y regional del Sur del país indica que los recursos arqueológicos no están incluidos dentro del planeamiento de los gobiernos locales ni dentro de los planes de otras instituciones, que también son actores importantes. Esta es una señal inequívoca de la falta de integración de estos recursos en las estrategias de desarrollo social y económico. En el caso de la región Brunca, la más pobre y con los más bajo índices de desarrollo humano del país, esta situación es paradójica.

Las candidaturas de sitios de patrimonio mundial tienen el desarrollo humano y el mejoramiento de la calidad de vida de los habitantes de las zonas donde se ubican estos sitios, como uno de sus principales estandartes. Hasta ahora no hay constatación de que la candidatura de sitios con esferas esté siendo integrada en los planes estratégicos que se están implementando en la región Brunca para paliar la pobreza y buscar nuevas alternativas en el desarrollo. Este es otro de los aspectos más críticos en el proceso. De no resolverse, el expediente adolecerá de una de sus partes fundamentales e indudablemente condenará la candidatura.

Hay otros aspectos importantes que requieren ser analizados. Sin embargo esa tarea le corresponde a quienes tienen a su cargo la tarea de llevar adelante el proceso. Personalmente, creo que en 10 años se ha construido poco y que es necesario un replanteamiento total del proceso. Es injusto para el país estar bajo la creencia de que estamos próximos a conseguir un alto reconocimiento mundial para una parte del patrimonio cultural que posee. Ya se consiguió para tres sitios de patrimonio natural y para uno de patrimonio inmaterial. No habría ninguna razón para no conseguirlo para un conjunto de sitios con esferas de piedra. Lo que se necesita es decisión política, recursos económicos y humanos apropiados, buenos criterios y trabajo experto.

Ese fue el texto que escribí. Es probable que hayan aspectos en los que esté equivocada. Ahora es un documento abierto y si lo que he planteado es incorrecto o si comete una injusticia en las apreciaciones, con mucho gusto lo corregiré y asumiré mis errores. Mientras tanto esta es mi opinión.

Supongo que todos los nudos se pueden desatar. No quiero ser prisionera de mis pensamientos ni de mis opiniones. Por eso los comparto.
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UNESCO, esferas de piedra de Costa Rica y patrimonio mundial

Recientemente, la Presidenta de la República de Costa Rica, Doña Laura Chinchilla, mantuvo una reunión con la Directora General de la UNESCO para ratificar el interés del gobierno para que “las esferas de piedra sean declaradas patrimonio mundial”. Al leer lo que publicaron algunos medios de comunicación como La Nación, La Extra o la web de Amelia Rueda queda la impresión de que está dependiendo de UNESCO que se le otorgue a las esferas precolombinas este reconocimiento.

Esta es una verdad a medias, porque efectivamente es la UNESCO la que otorga la declaratoria a través de su Comité de Patrimonio Mundial, pero es responsabilidad de cada país presentar un expediente de candidatura, el que será evaluado en distintas instancias de esta organización internacional y otros organismos colaboradores. A la fecha, nuestro país no ha presentado ningún expediente, así que no se puede esperar ninguna aprobación sin antes cumplir con el proceso.

Hasta ahora, la UNESCO ha otorgado 936 declaratorias como patrimonio mundial. De éstas,183 son patrimonio natural, 725 son patrimonio cultural y 28 son patrimonio mixto (cultural-natural) (http://whc.unesco.org/en/list/).

Costa Rica posee tres declaratorias en patrimonio natural (Isla del Coco, Parque Internacional La Amistad y Parque Nacional Guanacaste). También recibió el reconocimiento como patrimonio inmaterial de la humanidad la práctica del boyeo y la carreta. Esto indica que ya existe experiencia previa, y que salvo la candidatura del Parque Nacional Corcovado que fue rechazada, las otras postulaciones han sido exitosas. Tan exitosas que en ningún caso ha entrado en la lista de patrimonio en peligro, una categoría a la que caen los bienes declarados patrimonio mundial que no cumplen con los compromisos adquiridos.

Volviendo al tema de las esferas, me sorprende la poca claridad con que se ha venido manejando la información sobre la candidatura. A ciencia cierta casi nadie – ni a nivel político, ni de la administración pública, mucho menos el ciudadano común- parece conocer qué es lo que Costa Rica está proponiendo a UNESCO. Tampoco parece estar muy claro qué es lo que hay que hacer para cumplir con los requerimientos de una candidatura como esta.

En el 2001 nuestro país incluyó en la Lista Tentativa del Patrimonio Mundial el proyecto “Plenitud bajo el cielo: el parque arqueológico de las esferas de piedra precolombinas”. La inclusión en esta lista fue el primer paso del proceso de candidatura. Lo que venía a continuación era preparar el expediente de candidatura para presentarlo al Comité del Patrimonio Mundial.

Desde que se incluyó la candidatura en la Lista Tentativa del Centro de Patrimonio Mundial de UNESCO hace más de 10 años el planteamiento ha cambiado tres veces. Primero fue “Plenitud Bajo el cielo: Parque arqueológico de esferas precolombinas”. Esta propuesta no atendía a los principios fundamentales de integridad y autenticidad por lo que fue necesario replantearla.

La segunda propuesta fue la de enfocar la candidatura bajo el concepto de Paisaje Cultural por recomendación del Centro de Patrimonio Mundial. Se propuso entonces el “Paisaje Cultural Delta del Diquís (Arqueología y cultura bananera)”. Entre el 2005 y el 2009 se trabajó esta perspectiva, pero tampoco logró formalizarse.

En el 2010, y bajo el amparo del mismo Centro de Patrimonio Mundial se re-enfocó la propuesta de candidatura, esta vez bajo el paraguas de la Iniciativa Temática “Patrimonio Mundial y Prehistoria”. Este replanteamiento coincidió con la reunión de expertos invitados por UNESCO y el gobierno de Costa Rica en marzo del 2010 (International Meeting on the Comparative Analysis of the Archaeological Site Delta of Diquis). Una reunión donde los expertos reconocieron que los sitios con esferas de piedra del Sur de Costa Rica o del Diquís tenían un valor excepcional y que era válido someterlos a la lista de patrimonio mundial.

A partir de entonces, una comisión de funcionarios del Museo Nacional de Costa Rica ha venido trabajando en definir un conjunto de sitios arqueológicos con esferas en su lugar original que mantienen su integridad y su autenticidad y que ejemplifican los distintos contextos y sentidos de las esferas. Esta es la propuesta actual. Sobre ésta es la que se requiere elaborar el expediente de candidatura. Sin éste no hay declaratoria. Pero para poder presentarlo se requieren toda una serie de acciones que involucran al gobierno central, a los gobiernos y comunidades locales y a otros actores importantes vinculados al patrimonio cultural y al desarrollo socio-económico de la región.

El expediente de candidatura no es un mero trámite burocrático. No es cosa de un año o dos –salvo que previamente el país haya dedicado muchos esfuerzos a la investigación, conservación y puesta en valor del patrimonio-, es un largo proceso que implica una gran inversión de recursos económicos y humanos. Es un proceso de toma de decisiones técnicas altamente especializadas, de toma de decisiones políticas con compromisos de corto, mediano y largo plazo y de adecuación del marco legal y administrativo para garantizar el cumplimiento de los compromisos adquiridos ante la comunidad internacional.

Hace unos meses la encargada de asuntos culturales de una Embajada de Costa Rica en un país europeo me preguntaba: ¿Contra quién competimos en la candidatura ante UNESCO? Mi respuesta fue que competíamos contra nosotros mismos, que competíamos por ser competentes en la gestión de nuestro patrimonio. Le dije que teníamos que elaborar planes estratégicos acordes con los tiempos actuales, que teníamos que cambiar nuestra maneras de hacer arqueología y de transmitir el conocimiento, que teníamos que trabajar mano a mano con las comunidades locales para que el patrimonio adquiriera un nuevo valor social gracias a los beneficios que podía aportar si estaba bien manejado. Sin esto no hay candidatura que valga, por más grandes, más redondas y singulares que sean las esferas.

La declaratoria de patrimonio mundial se basa en la singularidad de las esferas de piedra precolombinas. Sin embargo, la declaratoria tiene sentido en la medida en que éstas se conserven en su lugar original, en que estén ellas y sus lugares bien conservados y cuidados. Foto Diego Matarrita.

Muchos gobiernos aspiran a las declaratorias de patrimonio mundial por lo que aportan en términos de prestigio político y por el beneficio a las economías locales, especialmente en el turismo. Una declaratoria de patrimonio mundial otorgada por UNESCO es un reconocimiento tanto al bien propuesto como al país por sus esfuerzos en la investigación, conservación, protección y puesta en valor de ese patrimonio.

En el caso de los sitios con esferas de piedra el gran reto es demostrar que, a pesar de lo irresponsables que hemos sido con estos objetos y los sitios arqueológicos donde estaban originalmente, que a pesar del olvido al que estuvieron sometidas hasta hace pocas décadas, ahora hay conciencia clara sobre el valor de esta singular manifestación humana. Y que este valor está construido a partir de una solvente y clara investigación científica –factor clave en una declaratoria-, de un cuido y protección adecuadas y de su incorporación en las estrategias de desarrollo humano, especialmente en beneficio de las poblaciones más desfavorecidas.